ÑACUNDAY (Sergio Rubinich, enviado especial). Los violentos carperos que crean disturbios en este distrito destruyeron en la noche del domingo un alambrado para ingresar a la propiedad del productor Leonir Antonio Calza, vecino de las tierras pertenecientes al grupo Favero. Con esto, queda demostrado que el ministro del Interior, Carlos Filizzola, miente al afirmar que "ya no se registran hechos de violencia ni invasiones en Ñacunday". Supuestamente, 200 efectivos policiales fueron enviados la semana pasada a este distrito, para resguardar la integridad tanto de los carperos como de los productores, sin embargo, los uniformados no actúan ante los desmanes cometidos por los seudo sintierras, lamentaron los colonos.
DESALOJO
Por otro lado, sigue sin ser cumplida la orden de desalojo, firmada en diciembre pasado por el juez de Santa Rita, Rafael Jacobo. La policía argumenta que primeramente debe cumplir con el "protocolo de los DD.HH.", antes de desalojar a los carperos. En tanto, los ocupantes aseguran que están apostados solamente en la franja de dominio de la Ande, dato inexacto, ya que imágenes aéreas captadas pocos días atrás, demuestran que en algunos casos, los carperos ingresan más de 500 metros en las propiedades privadas, para instalar sus carpas. El juez Jacobo había firmado una orden en la causa caratulada Valmir Berle Mahlot e Ivani Rubenich Rutsatz contra personas innominadas sobre interdicto de recobrar la posesión. Los demandantes son vecinos del lugar, quienes recurrieron a un interdicto para recobrar la posesión, debido a que en los ultimos meses los carperos extendieron considerablemente la superficie de su campamento, incluso impidieron la fumigación de una plantación ubicada en el sector, según los antecedentes.




